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jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Por que seguir?

Una mañana cualquiera tu vida da un giro, 180º y todo se va a la mierda.
He vivido esa sensación demasiadas veces este año, he arriesgado todo, y no he ganado nada.
He buscado la forma de recuperar "la buena sensación", pero no hay forma, veo la vida de la gente que me rodea, y avanzan, mejor o peor, pero avanzan. Me siento estancado, no digo que yo esté peor que nadie, pero veo que no avanzo, cojo la guitarra, aprendo un acorde, lo machaco, lo detesto, lo odio, no quiero volver a oírlo jamás, miro el bajo, y pienso que tal vez esa sea la solución, volver a los orígenes, pero esos orígenes ya no existen. Me siento cómo al que le echan coca en la poya antes de hacerle una mamada, cómo si supiese de antemano que todo lo que voy a empezar va a fracasar. Eso hace que me plantee si vale la pena seguir, si realmente hay un por qué que me levante cada mañana, cada mañana que al mirarme en el espejo solo me dan ganas de decir "apestas tío, ¡muérete ya!", esas mañanas en las que antes pensaba en que al menos tenía un trabajo decente. Y ahora sólo pienso que la vida cada vez da más asco, he de agradecer a aquellas personas que intentan animarme, que están ahí, pero creo que yo pronto preferiré dejar de estar, no quiero amargar a nadie, y sé que ninguno admitirá que le amargo, pero si me estoy amargando a mi mismo, ¿como no voy a amargarles a ellos?
Vivir se está convirtiendo en un impulso por inercia más que en un deseo como tal.
Segundo Jack Danield's con cola del día, y no me siento mejor, pero es que ese tampoco es mi objetivo, ahora mismo mi objetivo es evadirme de esto, de aquello, de todo.
El poeta muere y nace el bastardo, machaquemos le, machaquemos otra vez esa secuencia de Fa Do Sol Do, machaquemos al vecino que no querrá oírlo.
Nacemos para vivir, pero después viene la putada, elegir para que vives, vivir para trabajar, vivir para los demás, vivir para ti mismo, vivir para morir...
Sueño con unos ojos azules que relucen en la oscuridad, y veo como me alejo de ellos, sueño como esos ojos intentan decirme algo, pero no quiero escucharlo, yo ya no puedo atender a esos ojos, yo ya no puedo complacer a esos ojos, esos ojos ya no se que piden, pero tienen la habilidad de hacer que me sienta culpable de cosas que no daba importancia. Tienen la habilidad de hacerme pensar en temas olvidados.
Voy a echar el resto en un último intento de recuperar la ilusión, un último intento de subir como un cohete e intentar no estrellarme.
Echemos el resto por los viejos y buenos tiempos, es hora de que yo ilumine mi camino y saque de el a todas las sombras que no me dejen ver.