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sábado, 19 de abril de 2014

Un buen comienzo

Hace tiempo que quería tener un motivo de peso para soltar este chiste sin tener que hacer referencia a la preciosa película en la que lo escuché por primera vez, y creo que hoy lo tengo.
Vuelta a escribir aquí después de mes y pico, casi 2, antes puede que fuera más regular, pero admitamos lo, rara vez era bueno que yo estuviese escribiendo aquí.
Hay costumbres que se mantienen y otras que pasan a mejor vida, esto empezó en mi Mac, con un Jack a mi derecha y un pitillo en la boca, con el paquete cerca por que uno no va a ser suficiente, ahora mismo he pasado de mi Mac a mi PC, entre otras cosas por que ese precioso portátil de aluminio que tanto me ha inspirado siempre no está cerca ahora mismo, he cambiado el Jack o mejor dicho lo he suprimido de la ecuación y he dejado sólo a su puta, la que siempre lo acompañaba, y la muy zorra ha echado hasta al hielo del vaso y el tabaco... bueno, dejemos lo en que ganas hay, pero hay que intentar cumplir las promesas, al menos en toda la medida que pueda.
Resumiendo éste pésimo prólogo, leyendo lo puede parecer que sigo deprimido o que no estoy alegre, pero sinceramente, creo que está siendo uno de mis mejores meses últimamente.
He tragado tanta mierda que creo que soy incapaz de ver cuando algo bueno pasa delante de mi cara, a veces sólo, a veces acompañado, pero la mierda se colaba siempre y tengo la sensación de que a veces por proteger, a veces por gilipollas siempre me pongo delante para comérmela toda yo sólo. Pero ésta vez, ésta vez no, ésta vez alguien me hace ver que las cosas no van tan mal, que podrían ir mejor si, pero que al fin y al cabo, siempre se puede mejorar, que hay que ver lo bueno de lo que se tiene y disfrutarlo.
He pasado por momentos jodidos y ahora puedo reírme de ellos, puedo decir que si estoy mal y cojo el teléfono habrá amig@s al otro lado, que si no puedo con algo, tendré gente a izquierda y derecha para ayudarme.
Por una vez no me siento tan sólo, por una vez siento que igual no me hace falta la coraza, no hace falta ser tan capullo, pero no por ello la voy a dejar en casa de repente, que el mundo no sea tan mierda no significa que sea la hostia en patinete.
Tengo mucho que agradecer, a una persona en concreto sobretodo, pero debo decir que por suerte no es la única a la que debo agradecerle tanto. Redescubrir la amistad es algo que me ha encantado, dejar de ser el solitario de turno a veces es agradable, pero seamos francos, no siempre me va a gustar la compañía, se de sobra que llegará ese momento en el que el mundo me estorbe, en el que si pudiera ser como Magneto y pudiera irme a una estación espacial aislado de todo lo demás sería sumamente feliz. Ésto debería entristecerme o hacerme pensar en que igual me estoy engañando y no todo va tan bien como creo, pero lo que hace que no piense así es el hecho de que esa sensación, esa necesidad de gritar que os den por el culo a todos, hacer un corte de manga con peineta, darme la vuelta y no mirar atrás, cada vez es menos necesaria. Es por eso que me siento bien, con ganas de tirar de todo hacia adelante y no pensar en lo que pueda pesar a mis espaldas.
Y éste, creo que es un buen comienzo, y he aquí el famoso chiste:
-¿Cómo llamaría a un millón de abogados atados juntos en el fondo del mar?
-Un buen comienzo.

jueves, 13 de febrero de 2014

1.2.6

1 año
2 meses
6 días
Ese es el tiempo que hace que compartimos nuestras vidas.
Ese es el tiempo en el que hemos tenido mejores y peores momentos, pero siempre hemos estado juntos.
Es el tiempo que hemos compartido todo el uno con el otro.
Recuerdo aquella tarde noche de noviembre, fría, pero no necesitaba abrigo, los nervios por conocerte me tenían como si fuese agosto, a sabiendas que habíamos acordado ser sólo amigos, que no iba a pasar nada entre nosotros, a pesar de todo eso, la pequeña decepción en mi interior, apenas fue perceptible desde el momento en que te vi. Que me pusieras al borde de un ataque de nervios creyendo que algo horrible te había pasado, hoy, nos sirve como gran anécdota, echar la vista hacia atrás y recordar esa tarde siempre me dibuja una sonrisa, aunque a veces no sea visible, siempre ocurre. El momento en el que te agarré cuando estabas a punto de caer, aunque suene cursi, y probablemente se me halla pegado de algún sitio, pero justo en ese momento, justo cuando te cogí el brazo y te vi sonreír por el resbalón todo mi cuerpo sintió una descarga de electricidad.
Nunca te lo he dicho, pero si tardaba tanto en preparar la cena, a parte de por que me estaba encantando pasar el rato contigo, es por que tenía pánico a que quisieras que cumpliera el trato de llevarte a casa.
Dicen que todo pasa por algo, que toda acción tiene una reacción igual y opuesta, pero sinceramente, no se que he debido hacer antes para que ahora esté así, realmente sigue viniéndome de vez en cuando la idea a la cabeza que tarde o temprano te darás cuenta que eres demasiado para mí y te perderé para siempre. Aunque siempre hay una cosa que hace que esa sensación desaparezca, cada vez que tu me miras a los ojos y me dices que me quieres.
La primera vez que me lo dijiste todos los alquimistas del mundo debieron envidiarte, pues me convertiste en un enorme montón de gelatina, completamente por sorpresa, no esperaba oírlo, y menos cuando habitualmente el que se precipita en decirlo soy yo.
Has tenido la habilidad de conseguir que me tome las cosas contigo con una calma que nunca había tenido. Creo que ese es el motivo por el que cuando discutimos, apenas duele, apenas cuesta pasar página, por que creo que tengo muy claro que ésta es mi relación, que tu eres mi musa, mi final de trayecto.
Eres la persona por la que renuncio a sueños y deseos, eres la persona que hace que me levante cuando no quiero salir de la cama, eres la persona que hace que me meta en la cama solo para abrazarnos cuando quiero hacer mil cosas más, eres la persona que hace que repase mis directrices y prioridades, eres la mujer que quiero ver al despertar y al dormirme.
Eres esa persona que nunca quiero perder en mi vida.
Llegaste hace poco, pero no pienso dejar que estés de paso, quiero que te quedes por siempre, llegaste a tu trono en mi corazón y no pienso dejar que lo abandones, no pienso dejar que abdiques jamás, este cargo es vitalicio y no pienso dejar que eso cambie.
Yo me quedo para siempre con mi Reina y su bandera decía una canción, y aunque cuando la escuché la primera vez creía saber que significaba, fue hace un par de semanas cuando al oír esa canción en el coche se me pusieron los pelos de punta, hizo que todo lo que creía entender y sentir se diera la vuelta quedando todo mucho más claro que antes.
Se que puede parecerte una idiotez, pero a cada caricia aunque no te lo creas, haces que me sienta más querido que nunca.
Quiero que sepas que tú, señorita López, tú me completas, me haces sentir vivo, me haces saber que nunca podré amar a nadie como te amo a ti.
Solo despedirme diciéndote tres letras que espero sepas que significan.
ILD