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martes, 12 de julio de 2016

El mundo se va a la mierda, o la crónica de como la mierda ha acabado por devorar y apoderarse del mundo

                                            (Reproducir mientras se lee, por favor, gracias)

Bienvenidos a como sobrevivir en un mundo en el que lo más racional es perder la cabeza.
Hoy relataremos como se ha llegado a este punto.
El mundo da vueltas, sobre el sol y sobre si mismo, es el ejemplo claro del puro egocentrismo. Hacemos lo que se supone que debemos hacer, trabajar, ser amables y simpáticos, crecemos, nos enamoramos, o eso nos gusta pensar, intentamos hacer lo debido, pero en ese punto es donde el narcisismo y egocentrismo nos puede, se busca un hueco en nuestra apretada agenda y se hace omnipresente, obligándonos a satisfacerlo.
Es esa sensación que tenemos cuando somos incapaces de disfrutar de una puesta de sol en la playa, la que nos impide saborear el gusto a roble de un buen bourbon, y nos obliga a convertirlo en una simple salida, un éxodo para nuestra mente que nos ayuda a sobrevivir y seguir adelante, como esa ramera que no te cuenta de sus tarifas hasta que ya te ha puesto el condón con la boca y se la has metido por todos sus agujeros. Vivimos en un mundo en el que sabemos que lo bueno no dura, si eres bueno, lo más probable es que acabes teniendo el agujero del culo tan dilatado como para ser capaz de introducirte un extintor mediano, ya sea de forma figurada o, al paso que va este enorme montón de mierda de escarabajo pelotero que es el país en el que tengo la satisfacción de perecer lenta y agónicamente, de forma literal. En cambio, si eres al mayor hijo de puta que haya parido madre, puede que acabes triunfando en tu vida y seas un jefazo de los gordos, evidentemente si no eres tonto, en ese caso incluso hasta puedes llegar a presidente.
Esa reflexión no es original ni mucho menos, hay que ser bastante idiota para creerlo, más aún para no darse cuenta.
¿En que momento no fuimos capaces de ver a dónde íbamos con todo esto? ¿En que momento dejamos que el mundo tomara este rumbo?
Hay guerras y hambre, eso no es nuevo, ver las noticias es ver una reposición apestosamente odiosa, más dada de sí que cualquiera de Los Simpsons. Toda nuestra historia contemporánea sufre de ese mal.
Disponemos de suficiente información como para vivir 90 años sin resfriarnos siquiera pero somos tan autodestructivos en pro a ser "guays" que no vemos que ese paquete y medio de tabaco al día, esas 20 cervezas a la semana, esos 8 cubatas de cada fin de semana, toda esa combinación que nos hace tan guays, nos acabará matando. Tenemos a nuestra disposición todo lo necesario para que eso no ocurra, para alejarnos todo lo posible, pero irremediablemente, la gran mayoría nos acercamos como si estuviéramos atraídos por un imán.
En el mundo hay buenas personas que ese es su único delito contra el mundo, caer en un "vicio legal" que acaba masacrándolos, puedo pecar de hipócrita, pedante, gilipollas engreído... seguid vosotros, me aburro diciendo todos mis atributos, pero en mi nada humilde opinión, esas personas reciben un castigo desproporcionado al daño causado.
Madamme Curie descubre el radio y nos hace conseguir grandes avances a la humanidad, su descubrimiento la mata lenta y dolorosamente. Por desgracia, cuando se usa ese descubrimiento para acabar desarrollando armas de destrucción masiva, a alguien se le ha ocurrido, que tener esa idea, no es un acto tan diabólico como para merecer el castigo de la fallecida Curie.
En Asia millones de niños son violados, vendidos, comprados, follados, torturados, obligados a trabajar un número de horas al día que a veces superan las horas libres del primer mundo, pero no nos importa. Un atentado en París nos estremece, nos hace notar el miedo en la nuca, verlo venir, sentirlo cerca, nos hace temblar en nuestro cómodo trono, ese en el que nos quejamos de que unos refugiados no deben tener acceso a unos pisos que nadie puede usar porque un montón de bancos los tienen cogiendo polvo y pudriéndose, a los que solo les dan esa salida por el dinero recibido de otros estados queriendo deshacerse de ellos (reubicación social se le llama). Nos quejamos diciendo que por qué a ellos si pero no a nosotros, ¿queremos vivir esa situación? ¿quedarnos sin un hogar, sin un sitio donde vivir sin miedo a que nos maten? No. Solo queremos la parte buena, que nos den todo, sin esfuerzo, sin luchar, sin pelear, sin saber lo que cuesta ganar todo.
Seguimos en esa curva descendiente hacia la decadencia, esa curva que se supone estaba en ascenso antes e la crisis pero que no soy capaz de recordar cuando hemos estado en esa cresta de la ola, en esa cúspide de la curva.
Coches, viajes, casas enormes, falsas tetas gordas...acabaremos muertos igualmente, ¿para qué todo eso? Para que nuestros egos sigan tan inflados que nunca veamos la pared de hormigón que se acerca a nosotros a velocidad de vértigo, amenazando con machacarnos la cabeza y convertirla en añicos mucho antes de poder arreglar nada.

En el próximo capítulo les enseñaremos como ser tan cabrones, que puedas ser un facha ambicioso y la gente te tache de progre.

martes, 7 de junio de 2016

El Mejor En Lo Que Hago, Aunque Lo Que Hago Sea Un Asco

"Soy el mejor en lo que hago, aunque lo que hago sea un asco". Esta frase, de un célebre personaje de cómic al que adoro, siempre me ha llamado la atención, y nunca lograba entenderla más allá de lo obvio, es el mejor cazador, ejecutor, asesino, mercenario entre muchos otros adjetivos y oficios. Nunca había caído en como se sentía dicho personaje cuando llegaba a esa conclusión, lo único en lo que es el mejor de todos, es algo en lo que nadie quiere serlo.
A esa conclusión llevo llegando hace días.
Soy el mejor en destrozar relaciones, en romper corazones. Por desgracia no como el típico guapito de playa, al que en pocos meses cuando una persona te demuestra que al margen de los típicos atributos superficiales hay mucho más que esperar de una persona en ese ámbito. Esa es mi especialidad, destrozar las ilusiones de una persona en ese nivel, en el que más duele, cuando posas toda tu confianza en alguien y ese alguien coge tu confianza y la hace añicos en tus narices.
Esa sensación me lleva persiguiendo algún tiempo, solo que no era consciente de su significado. Ahora he sido capaz de comprenderlo, ahora he sido consciente de lo que duele luchar y luchar y luchar por algo, y ver que el muro ni siquiera tiembla. Sacar todas tus cartas, las buenas, las regulares, las malas y las escondidas en la manga y ver que quien tienes delante te gana todas las manos que juegas.
Inevitable que se te quede en la mente grabado a fuego que eres el mejor del mundo en destrozarlo todo, pero no en resucitarlo o mantenerlo vivo.

sábado, 19 de abril de 2014

Un buen comienzo

Hace tiempo que quería tener un motivo de peso para soltar este chiste sin tener que hacer referencia a la preciosa película en la que lo escuché por primera vez, y creo que hoy lo tengo.
Vuelta a escribir aquí después de mes y pico, casi 2, antes puede que fuera más regular, pero admitamos lo, rara vez era bueno que yo estuviese escribiendo aquí.
Hay costumbres que se mantienen y otras que pasan a mejor vida, esto empezó en mi Mac, con un Jack a mi derecha y un pitillo en la boca, con el paquete cerca por que uno no va a ser suficiente, ahora mismo he pasado de mi Mac a mi PC, entre otras cosas por que ese precioso portátil de aluminio que tanto me ha inspirado siempre no está cerca ahora mismo, he cambiado el Jack o mejor dicho lo he suprimido de la ecuación y he dejado sólo a su puta, la que siempre lo acompañaba, y la muy zorra ha echado hasta al hielo del vaso y el tabaco... bueno, dejemos lo en que ganas hay, pero hay que intentar cumplir las promesas, al menos en toda la medida que pueda.
Resumiendo éste pésimo prólogo, leyendo lo puede parecer que sigo deprimido o que no estoy alegre, pero sinceramente, creo que está siendo uno de mis mejores meses últimamente.
He tragado tanta mierda que creo que soy incapaz de ver cuando algo bueno pasa delante de mi cara, a veces sólo, a veces acompañado, pero la mierda se colaba siempre y tengo la sensación de que a veces por proteger, a veces por gilipollas siempre me pongo delante para comérmela toda yo sólo. Pero ésta vez, ésta vez no, ésta vez alguien me hace ver que las cosas no van tan mal, que podrían ir mejor si, pero que al fin y al cabo, siempre se puede mejorar, que hay que ver lo bueno de lo que se tiene y disfrutarlo.
He pasado por momentos jodidos y ahora puedo reírme de ellos, puedo decir que si estoy mal y cojo el teléfono habrá amig@s al otro lado, que si no puedo con algo, tendré gente a izquierda y derecha para ayudarme.
Por una vez no me siento tan sólo, por una vez siento que igual no me hace falta la coraza, no hace falta ser tan capullo, pero no por ello la voy a dejar en casa de repente, que el mundo no sea tan mierda no significa que sea la hostia en patinete.
Tengo mucho que agradecer, a una persona en concreto sobretodo, pero debo decir que por suerte no es la única a la que debo agradecerle tanto. Redescubrir la amistad es algo que me ha encantado, dejar de ser el solitario de turno a veces es agradable, pero seamos francos, no siempre me va a gustar la compañía, se de sobra que llegará ese momento en el que el mundo me estorbe, en el que si pudiera ser como Magneto y pudiera irme a una estación espacial aislado de todo lo demás sería sumamente feliz. Ésto debería entristecerme o hacerme pensar en que igual me estoy engañando y no todo va tan bien como creo, pero lo que hace que no piense así es el hecho de que esa sensación, esa necesidad de gritar que os den por el culo a todos, hacer un corte de manga con peineta, darme la vuelta y no mirar atrás, cada vez es menos necesaria. Es por eso que me siento bien, con ganas de tirar de todo hacia adelante y no pensar en lo que pueda pesar a mis espaldas.
Y éste, creo que es un buen comienzo, y he aquí el famoso chiste:
-¿Cómo llamaría a un millón de abogados atados juntos en el fondo del mar?
-Un buen comienzo.

jueves, 13 de febrero de 2014

1.2.6

1 año
2 meses
6 días
Ese es el tiempo que hace que compartimos nuestras vidas.
Ese es el tiempo en el que hemos tenido mejores y peores momentos, pero siempre hemos estado juntos.
Es el tiempo que hemos compartido todo el uno con el otro.
Recuerdo aquella tarde noche de noviembre, fría, pero no necesitaba abrigo, los nervios por conocerte me tenían como si fuese agosto, a sabiendas que habíamos acordado ser sólo amigos, que no iba a pasar nada entre nosotros, a pesar de todo eso, la pequeña decepción en mi interior, apenas fue perceptible desde el momento en que te vi. Que me pusieras al borde de un ataque de nervios creyendo que algo horrible te había pasado, hoy, nos sirve como gran anécdota, echar la vista hacia atrás y recordar esa tarde siempre me dibuja una sonrisa, aunque a veces no sea visible, siempre ocurre. El momento en el que te agarré cuando estabas a punto de caer, aunque suene cursi, y probablemente se me halla pegado de algún sitio, pero justo en ese momento, justo cuando te cogí el brazo y te vi sonreír por el resbalón todo mi cuerpo sintió una descarga de electricidad.
Nunca te lo he dicho, pero si tardaba tanto en preparar la cena, a parte de por que me estaba encantando pasar el rato contigo, es por que tenía pánico a que quisieras que cumpliera el trato de llevarte a casa.
Dicen que todo pasa por algo, que toda acción tiene una reacción igual y opuesta, pero sinceramente, no se que he debido hacer antes para que ahora esté así, realmente sigue viniéndome de vez en cuando la idea a la cabeza que tarde o temprano te darás cuenta que eres demasiado para mí y te perderé para siempre. Aunque siempre hay una cosa que hace que esa sensación desaparezca, cada vez que tu me miras a los ojos y me dices que me quieres.
La primera vez que me lo dijiste todos los alquimistas del mundo debieron envidiarte, pues me convertiste en un enorme montón de gelatina, completamente por sorpresa, no esperaba oírlo, y menos cuando habitualmente el que se precipita en decirlo soy yo.
Has tenido la habilidad de conseguir que me tome las cosas contigo con una calma que nunca había tenido. Creo que ese es el motivo por el que cuando discutimos, apenas duele, apenas cuesta pasar página, por que creo que tengo muy claro que ésta es mi relación, que tu eres mi musa, mi final de trayecto.
Eres la persona por la que renuncio a sueños y deseos, eres la persona que hace que me levante cuando no quiero salir de la cama, eres la persona que hace que me meta en la cama solo para abrazarnos cuando quiero hacer mil cosas más, eres la persona que hace que repase mis directrices y prioridades, eres la mujer que quiero ver al despertar y al dormirme.
Eres esa persona que nunca quiero perder en mi vida.
Llegaste hace poco, pero no pienso dejar que estés de paso, quiero que te quedes por siempre, llegaste a tu trono en mi corazón y no pienso dejar que lo abandones, no pienso dejar que abdiques jamás, este cargo es vitalicio y no pienso dejar que eso cambie.
Yo me quedo para siempre con mi Reina y su bandera decía una canción, y aunque cuando la escuché la primera vez creía saber que significaba, fue hace un par de semanas cuando al oír esa canción en el coche se me pusieron los pelos de punta, hizo que todo lo que creía entender y sentir se diera la vuelta quedando todo mucho más claro que antes.
Se que puede parecerte una idiotez, pero a cada caricia aunque no te lo creas, haces que me sienta más querido que nunca.
Quiero que sepas que tú, señorita López, tú me completas, me haces sentir vivo, me haces saber que nunca podré amar a nadie como te amo a ti.
Solo despedirme diciéndote tres letras que espero sepas que significan.
ILD

martes, 8 de enero de 2013

31 Días Que Han Volado

Seguimos de buen humor, pese a todo, pese a los fallos, pese a pensar una vez más que cuanto mejor quiero hacer las cosas peor me salen, pero seguimos de buen humor, y eso es muy importante.
Después de ese momentazo hiper romántico en el que mi Reina me pidió salir y yo se lo pedí de vuelta a ella, si tenemos en cuenta que eso fue por la noche, al "día siguiente" habíamos quedado con Taly, para celebrar nuestros cumples, con algo de retraso, pero bueno, las cosas buenas se hacen esperar y cada vez entiendo más esa expresión. Llegamos para la hora de comer, un tanto tarde, pero bueno, por suerte Taly me conoce bastante bien, y al ver que le llamaba desde un teléfono que no era el mío para decirle que iba ya para su casa entendió que iba acompañado, y gracias a eso había comida para ambos, fallos de fábrica que por suerte ella previene siempre. En teoría iba antes para ayudar a preparar las cosas, pero como ya estaban con la tarta y no querían que la viera, fue mi Reina quien ayudó en mi lugar, todo iba genial, la tarde se pasó genial entre risas, anécdotas, viejas historias, algunas más nuevas,  juegos, y buena compañía, tras la cena seguimos de buen rollo. Después de todo, cuando todos se fueron, nos quedamos para ayudar a recoger, pero ni eso nos quedó, así que, estuvimos de cháchara un buen rato, he aquí mi primer fallo, dejar completamente en un asqueroso e inmerecido segundo plano a mi Reina. Obviamente trajo consecuencias, cuando me lo dijo quería que la tierra me tragase y jamás me escupiese, ¿cómo había podido hacer algo así? y ya me remató que me pidiera que la dejara ir sola a casa, no podía dejar que eso pasara, no me perdonaría que en el trayecto le pasara algo, podía asumir el resto de consecuencias, el resto de castigos que tuvieran que caerme, pero dejar que se fuera sola y que hubiera una enorme posibilidad de que le pasara algo ni en sueños. A día de hoy debo reconocer que aún no se cómo conseguí convencerla no sólo de que me dejase llevarla a casa, si no de que me permitiera demostrarle que si me cuentan mis errores intento aprender de ellos, pero debo confesar que mi alegría al volver a besar sus dulces y tiernos labios no tenía precio.
Realmente, puede parecer que nuevamente soy pesimista por qué lo que más me ha marcado durante este mes han sido mis fallos, pero realmente pienso que más que eso es que me ha hecho sentir tan bien que no he podido asimilar aún el paso del tiempo, solo puedo describir este mes como un viaje hacia una adicción inevitable, una adicción que no te deja escapar, sentir sus brazos rodeándome por las noches cuando compartimos cama, cama que tanto de 2x2 como de 90 nos es más que suficiente para fundirnos en uno, irrelevante el tamaño de la cama, la ubicación, lo único importante en ese momento es de quien son esos brazos que me abrazan, y son los suyos, los que me estremecen, los que me erizan la piel, los que me provocan esa sensación de bienestar que tanto hacía que no notaba, por no decir que realmente no recuerdo haberme sentido así antes.
Descubrir que puedo sentir ese gran instinto protector que siento por mi Protegida por alguien más ha resultado ser tan preocupante como agradable, sobretodo si tenemos en cuenta que esta vez, no ha resultado un error enamorarme de la persona por la que siento ese instinto. Cada vez que la miro a los ojos, cada vez que furtivamente la observo cambiarse de ropa, o simplemente mientras duerme y se acurruca entre mis brazos, siento que nadie, jamás, al menos en mi presencia, nadie le hará daño.
Hace pocos días, mientras ella hacía algo queme produce una sanísima envidia, yo fui a ver a Taly, y justo en ese rato, me mandó un mensaje que me dejó helado, "Tenemos que hablar, y no es bueno". Esas palabras nunca me han gustado, pero si encima les acompañan las de "y no es bueno", eso significa tranquilamente que puedes echarte a temblar, por que la cosa pinta mal no, peor. Un nuevo fallo, algo inocente para mi, dicho sin ninguna maldad, ni intención alguna, gasté una "broma" a una conocida, que fuera de contexto podía entenderse muy, muy, muy mal, y para variar, no supe verlo, en consecuencia, no lo sopesé lo suficiente, algo tan inocente para mi, provocó que mi Reina se sintiera traicionada, ¿cómo reaccionar ante eso? ¿que puedes hacer cuando no quieres dejarle ver que te das asco a ti mismo, que no opinas como ella, que no crees haberla traicionado, pero que no toleras el haber cometido ese error? lo único que se me ocurrió fue dejarle ver que cualquier penitencia sería asumida, otra vez (me repito más que el ajo). Obviamente, la situación provocó que eso no fuera suficiente, me hizo un regalo, cuando se despedía me permitió hacer lo que más quisiera hacer en ese momento, le pregunté si traería consecuencias lo que yo hiciera, ya que en mi opinión no me daría una bofetada por que no es su estilo, pero podría enfadarse aún más si cabe, y no quería que eso pasara, me dijo que sin consecuencias. La abracé con todas mis fuerzas, me disculpé por enésima vez, (volviéndome a repetir más que el ajo) y acabamos fundiéndonos en un beso. Una nueva oportunidad, que poco duró, al día siguiente se quedó sola con mí perro, y no le expliqué cómo tratarlo, que procedimiento seguir si alguien llamaba al timbre, y por culpa de mi descuido la mordió 2 veces, nuevamente quería que la tierra se abriera bajo mis pies, me enterrase, me encerrase en lo más profundo y tirara la llave para que jamás me dejasen escapar, conseguí convencerla para que no se fuera, pero al día siguiente un nuevo fallo. Toda mi vida mi madre me ha dicho que tengo que tener cuidado con sus cuchillas de depilación, con sus heridas, por que contrajo la hepatitis c hacía varios años, del mismo modo siempre me había comentado que el peligro era ella, ni mi hermana ni yo éramos peligrosos, pero un momento de duda hizo que me recorriera el pánico todo el cuerpo al pedirme mi Reina prestada mi cuchilla para depilarse, cuando le dije que me dejase cambiarle el cabezal, ella me preguntó si por mí o por ella, y le dije que por ella, ella reaccionó usándola, y yo al no verlo, le comenté el problema materno que sufría, obviamente su cara se tornó blanca, a nadie le gusta la idea de contraer una enfermedad de ese tipo. Nuevamente un golpe de suerte me salvó, que mi madre me confirmara que contrajo esa enfermedad años después de traerme al mundo, cuando se lo conté nos fundimos en un beso, se le iluminaron los ojos como al enfermo al que le corrigen un diagnóstico terminal por un ligero catarro.
Hasta el día de hoy sólo tengo una pega que poner a esta relación, no se como va a acabar, por que soy incapaz de determinar cuanto la quiero, por que la quiero, por que me duele alejarme de ella, por que no concibo seguir en el mundo sin ella, y eso me da un miedo terrible, ya que puede provocar tanto que jamás me canse de ella como que jamás sepa hasta dónde puedo llegar, y no saber el fin, me mata, aunque realmente, ese aspecto me preocupa más bien poco, prefiero seguir disfrutando de esa sensación de paz y alivio cuando la tengo entre mis brazos, y esa sensación de estar en una nube cuando ella me recoge en los suyos.
Gracias por este mes, y espero que sean millones los que nos esperen de ahora en adelante.
Ish Liebe Dish Meine Königin.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Lights On At Last

No hay rituales esta vez, no hay tabaco, no hay Jack, no hay sucedáneos, a pelo, solo mi MacBook y yo, nada más.
Después de no sé cuantas publicaciones tristes, depresivas, como queráis llamarlo... toca algo más alegre.
Después de 2 años, las cosas acaban, no siempre bien, y lo ocurrido en este caso, no fue una de esas situaciones en las que dices, bueno, al menos la cosa ha acabado bien, simplemente la mutua presencia nos incomoda a los participantes, es incompatible que estemos cómodos y en el mismo sitio, pero bueno, una fuerte discusión, unos actos cuyas represalias acaban en consecuencias irreconciliables, unas horas de mal rato y un enorme mal trago, se suman a unos meses de decir se acabó, no más relaciones, no más follón de complacer, a partir de ahora ji ji, ja ja, cama, y si quieres algo más si te he visto, no me acuerdo, si aceptas mis condiciones de juego podemos ser grandes amigos.
Pues toda esa estructura para continuar mi vida personal se va a la mierda en un abrir y cerrar de ojos, concretamente, una tarde de primeros de noviembre, quedas con una chica por primera vez, que además , me asustó, me hizo pensar en lo peor, y es que si el primer día que vas a conocer a alguien, a quien vas a invitar a cenar, le vas a cocinar tu mejor plato, estás limpiando el piso, y bum! mensaje de whatsapp "por favor ven ya, me ha pasado algo horrible", mi reacción fue pensar en algo horrible, que le habían atacado, atracado, o algo aún peor. Salí por patas, por suerte al llegar, la cosa, pese a ser una putada, para mí, no parecía ser tan grave, lo cual me alivió, pero sí, seguía siendo una putada que se te caiga 4 pisos un móvil que cuesta una pasta. Cuando la vi, y me lo explicó sentí alivio, pero me asusté al pensar que la tarde y la cena se habían ido al garete, y es que pese a correr todo lo que pude, me comí un atasco monumental (tres cuartos de hora para recorrer 2km. de mierda), añadámosle que ella había sufrido ese accidente, y al vernos me explica que quedó con un chico para echarle una mano con un trabajo y el inconsciente creyó que vivía en salvados por la campana, y que estudiar, o hacer un trabajo, significa acabar en trabajos manuales, como buen cabeza hueca, al recibir una negativa su respuesta es vengarse a la primera opción que tuviera, cosa que ocurrió al pedirle ayuda con el accidente del móvil, en fin dejemos el tema, sólo decir que creía que todo se había jodido al ver su cara de desánimo y confirmarme de algún modo (por ejemplo decírmelo directamente) que estaba apunto de decirme que mejor no quedásemos. Por suerte no ocurrió, vino a casa, preparamos la cena, me ayudo a cortar las patatas, le serví el lambrusco, creo que eso ayudó a que se sintiera un poco más cómoda. Empezamos a charlar y se nos fue la noción del tiempo, y acabamos cenando a las tantas, quedando menos de la mitad de la botella de lambrusco, la cual no probé, porque me mantenía fiel a mi promesa de llevarla a casa después de cenar. Seguimos charlando más aún, y sin tener idea de cómo llegamos a ese punto, nos tumbamos apunto de ver una película, y justo paso, la abracé y se acurrucó entre mi brazo y mi pecho, fui incapaz de evitar besarle su cabeza, no buscaba nada, solo mostrarle la ternura que provocaba en mí, pero eso acabó provocando algo que me descoordinaría completamente, respondió a mis besos de ternura con algo que para nada podría esperar salvo en el mejor de mis sueños. A la mañana siguiente ocurrió algo impensable, después de apenas dormir más de 3 horas, repentinamente me desperté, y pasé una hora observándola dormir, lo sé, suena acosador, pero en ese momento me enamoré de ella, verla acurrucada contra mí, verla como reaccionaba a cada caricia, como su boca se arrugaba en unos preciosos morritos, en ese momento caí, no lo pude evitar. Pero, para mi desgracia no todo iba a ser bueno, a eso de las 10 de la mañana se despertó, me miró con esos ojazos pardos que tiene, y me preguntó que hora era, le respondí y acto seguido sus ojos se abrieron de par en par, y pareció que la llevaba el demonio, en un suspiro se levantó, salió de la cama, y en una estela que dejó mientras salía de mi habitación, le oí decir "me tengo que ir". En ese momento creí que algo había salido mal durante la noche, o que simplemente, esa noche quien dominó la situación no fuimos ni ella ni yo, sino el lambrusco. La llevé a casa, y nos despedimos, todo parecía ir bien, a excepción de ese pequeño detalle en el que ella salía por piernas de mi lado. Durante ese día no paré de intentar pensar en qué podía haber hecho mal, que podía ocurrir para que de repente ya no estuviera a gusto con mi presencia.
Al día siguiente seguía rallándome con el mismo tema, pero por la tarde pude hablar con ella nuevamente, y me explicó el por qué (¡por fin!) simplemente tenía que estudiar, tanto tiempo hacía que no compartía tiempo con una estudiante que se me había olvidado que tienen ese tipo de obligaciones en fin de semana. Tanto comerme el coco para algo tan simple, no había pasado nada, no se arrepentía de nada. Poco a poco continuamos charlando, conociéndonos, viéndonos poco a poco, aunque la verdad, la cosa iba bastante más rápido de lo que yo hubiera querido, por una vez, aunque estuviese enamorado de una forma tan estrepitosamente rápida, sin apenas tiempo a conocerla, sin saber si escondería manías que me asustasen o simplemente rutinas contrarias a las mías, me daba igual, quería estar con ella, poco a poco nos fuimos acercando cada vez más, viéndonos cada vez más a menudo, y un día, justo antes de un concierto de unos amigos en el que iba a tocar después de 3 años sin pisar un escenario instrumento en mano, me miró a los ojos y me dijo "Te quiero", puede sonar cursi, o repelente o simplemente del plan "¡cacho moñas!", sinceramente, me la pela, es lo que siento, no solo le contesté diciéndole que yo también la quería, sino que además en ese momento, el corazón empezó a comportarse de forma extraña, primero se paraba y de golpe iba a una velocidad capaz de emular a un colibrí, en ese momento pensé en pedirle salir antes de empezar a tocar con mis amigos, pero, como si pudiera leerme la mente, me pidió que nada cambiara entre nosotros por lo que había dicho, que sólo había querido exteriorizarlo, así que, comprendí que, si yo venía de una mala experiencia, y quería ir despacio, habiendo durado 2 años, ella que venía de una relación de más de 7 (¡más de 7! ¡no he durado eso con alguien en mi vida!) era comprensible que no quisiera correr en nada de nada, así que, me reprimí mis ganas.
Las cosas siguieron su curso, poco a poco, la cosa se iba haciendo un poquito más pública, no éramos nada de forma oficial, pero de forma no oficial nos debíamos una lealtad no solicitada, y no escrita que a ambos creo yo, nos hacía sentir que la cosa iba bien. Me fío de sus palabras cuando me dijo que si estaba rechazando al resto de sus pretendientes, era por que quería respetarme, y por el mismo motivo yo había decidido no conocer a nadie más, ni dejarme "rondar" por nadie, simplemente quería compartir mi tiempo con ella, con la que me hacía hervir la sangre con sólo una caricia.
El día de mi cumpleaños le hice pasar por un durísimo trago, conocer a mi madre y mi hermana. El plan era sencillo, comer juntos, ir al cine y luego llevarla a casa, pero obviamente, los nervios acechaban, pese a todo, el día fue bastante bien, nos despedimos el domingo, pero por suerte la semana siguiente había puente, pude verla antes, extrañamente, me preguntaba que día era, y yo no entendía por qué, una parte de mí me decía "te está lanzando una indirecta, quiere que le pidas salir" y la otra me recordaba "7 años, no tengas prisa, o la perderás", así que ante la duda no me arriesgué, simplemente recordaba nuestro trato: -Tú eres mi Reina, y tu trono reside en mi corazón, cuando estés preparada, reclámalo, y te haré una pregunta que deberás responder.
El día 8, recién estrenado en apenas unos minutos, volvió a preguntarme "¿Qué día es?" le contesté que era 8 ya, y me dijo el por qué de tanto preguntarme el día, y acto seguido reclamó su trono, algo en mi no se lo creía, sin que me viera me pellizqué un par de veces, porque debo admitir que aún hoy temo despertar una mañana y ver que ella no está, que ni siquiera existe y que todo ha sido un dulce y hermoso sueño, pero que desgraciadamente ha acabado, pero en lugar de mostrar nada de esto, me mostré serio y le dije que no estaba lista aún, que no debía precipitarse, que yo iba a seguir esperándola, pero volvió a reclamar su trono. Le supliqué que no jugase conmigo, que no me hiciera eso para que después quisiera echarse atrás, esa era una historia que ya conocía de mi adolescencia y no la quería repetir en mi actual época, aún así reclamaba su trono, así que le propuse un periodo de prueba de 24 horas, para acto seguido pedirle salir, al igual que ella me lo pidió a mí después.
Debo confesar, que pese a que mucha gente me dice "eso es porque es el principio, ya veremos dentro de unos meses" espero que se equivoquen, hoy por hoy me siento igual que el primer día que la vi, ese día que me enamore de esa chica que se acurrucaba en mi pecho, esa chica que en una de las peores tardes de los últimos meses consiguió no solo tranquilizarme, si no también, hacerme reír. Esta chica consigue que haga cosas que no he podido hacer antes, que diga cosas que no había dicho antes, y que sienta cosas que rara vez o incluso nunca había sentido antes, por eso solo me queda agradecérselo de por vida, si bien no se sabe que final puede tener esta historia, si puedo decir que su inicio es inmejorable, que nadie va a poder reprocharle nada en mi presencia a esta señora mujer que me hace sonreír cada día, que me da fuerzas para afrontar pruebas que acabarían como el rosario de la Aurora, así que después de tanta mierda, ver luz al final es más que agradable, y sólo quiero despedirme hoy con un sincero agradecimiento, así pues...
Mil millones de gracias mi Reina.

jueves, 20 de septiembre de 2012

In-finito

De vuelta a los infiernos, hacía tiempo que quería escribir, pero esa sensación de que todo puede verse de mil formas distintas, y que curiosamente, la forma en la que intentas expresarte sea la 1001 y nadie llegue a ella asusta un poco. No es por el que dirán, ni por dármelas de elitista, prepotente, o simplemente un puto capuyo, gracias, todo eso ya se que consta entre mis atributos, y lo siento, quienes lo habéis averiguado, si solo os habéis quedado ahí, es que no valíais una mierda para mi, y simplemente, no debo preocuparme por como podáis ver esto, porque ni sabéis que existe, quienes me lo habéis dicho y leéis esto, se siente, ya ha pasado el periodo de devolución, es lo que hay, sabéis que hay más, si os quedáis solo con esto, puede que debáis seguir el camino de los demás que no llegaron a tanto.
El ritual se va a la mierda, solo quedan las pautas, mi querido Jack ha sido sustituido tantas veces que ha degenerado en un puto Martini que debe tener mi edad, mis adorados Black Devil sustituidos por puros de 25 céntimos, y la verdad, no sabe igual, pero la parte inamovible sigue ahí, esa lista deprimente a la par que inspiradora sonando en un fondo que se acerca a mi gracias a unos cascos, joder, yo escuchar música en casa con cascos, me hago viejo y no me doy cuenta, pero bueno, en 2 meses y 10 días estaré más cerca de los 30 que de los 20, y mi vida ni se asemeja a lo imaginado, mis sueños no son más que delirios de alguien que un día creyó que se comería el mundo y pediría el postre después, esos sueños en los que conduciría un Acura o un Mustang, sustituidos por conducir un 206 y rezar para que dejen de estamparse contra él, esos sueños en los que tendría la puta plaza de las ventas a mis pies pidiendo más y más, han sido sustituidos por ese grato recuerdo de un pequeño pueblecito de Burgos, que se me antoja casi inalcanzable ya repetir, esos sueños en los que sería ingeniero informático se han quedado en ser un frikazo que domina de cosas que a muy pocos les interesa, en un ámbito en el que me tratan como a un mega diseñador gráfico solo por saber usar las herramientas del photoshop, ese sueño de encontrar a alguien con quien ser feliz, no sentirme un puto abuelo que lleva 20 años con una persona cuando solo llevo 2, y que pasado un año más, no aguanta ver que las cosas no cambian, y que ya no volverán a cambiar, encontrar a la persona la cual no puedes evitar sentir debilidad por ella, y saber que no puedes ceder a tus instintos salvo para protegerla, porque es perjudicial para ti, encontrar a una persona que te hace dar los pasos jamás pensados con otra persona, ver que todo se acaba por algo inexistente y que no importa tu opinión en ello, ser tan idiota de estar a un paso de recaer en algo que ya has probado y sabes como acabará, debí marcarme a fuego y no a tinta el recordatorio, encontrar a alguien que no es que se desviva por ti, es que tú eres lo que la mueve, y darte cuenta que no es bastante, que planea una duda enorme sobre ti que te hace pensar que tenía razón, y pese a echarla de menos simplemente era no querer estar sólo, es la única explicación a los errores cometidos, al dolor que he infringido, a ese pequeño reproche "si no te digo que me quieres tú no me lo dices", "hace meses que no me dices que me amas", y tu única respuesta es, "no me sale".
¿Al final que nos queda? Solo nos quedan los recuerdos, para bien o para mal, los recuerdos y las consecuencias.
Después de un mes en el infierno, sin levantar cabeza, sin apenas dormir, sin poder estar quieto, descubres un oasis en ese desierto, un oasis que con una tarde a su lado llenó de adrenalina mi cuerpo, devolvió la lluvia y acabó con la sequía de mi inspiración, fluyeron mil riffs en mi cabeza, no daba a basto para plasmarlos, y acabé quedándome con aquel que hizo sentir a mi cuerpo la sensación más parecida a cuando me bañaba en sus labios. Un oasis que tras una noche abrazado a ella hizo fluir aún más inspiración, las canciones fluyen, se escriben practicamente solas, y es una sensación tan añorada.
Puede que solo sea casualidad, que haya estado demasiado ocupado profundizando en otras cosas y por eso estaba bloqueado, pero siempre he creído en la causalidad no en la casualidad.
De todas formas, la ilusión es pequeña, no me atrevo a dejarla crecer, algo me dice que si lo hago me partirán en 2 de nuevo, y es algo que ya he sentido, pero creo que simplemente me queda una cosa por sentir en la vida, y es el agonizante dolor final, eso hace que te plantees la siguiente cuestión, ¿vale la pena esperar a que llegue por si solo? La espera puede ser terriblemente larga, y la verdad,  la prisa hace tiempo que desapareció, todo llega cuando tiene que llegar, no puedes forzar nada, y sinceramente, no me apetece jugar a la ruleta rusa con alguien que sabe que hueco tiene las balas.
Es curioso querer ser optimista y escribir todo esto, que algo que me hace escribir, crear, componer, compartir, algo que me llena y me vacía a la vez sea capaz de sacar lo poco bueno que hay en mi y toda esta mierda no se si realmente es bueno para mi como suelen decir o si es tan perjudicial como otras cosas.
Ser incapaz de llorar por alguien cercano, y llorar por alguien a quien coges cariño en una puta serie o película es lamentable, y lamentablemente debo admitir haberlo hecho, cuan ridículo y patético resulta analizarlo fríamente y ver que soy capaz de confraternizar con personajes inexistentes mucho más que con gente que esta cerca de mí, gente que realmente demuestra sentimientos hacia mi, pero no puedo evitar necesitar evadirme a mundos irreales en los que soy capaz de controlar lo que ocurre, en los que solo yo tengo el control, esto pasa, esto no, no quiero saber esto, no quiero sentir aquello, el mundo real empieza a asustarme porque no puedo ejercer ese control sobre él, porque el mundo real te machaca, te tumba de un solo golpe, y te levanta con la mayor delicadeza que jamás hayas sentido, todo de una sola vez, todo mezclado en tu interior, todo dando tumbos en tu cabeza, buscándole un sentido que no eres capaz de hayar, buscando una escapatoria que no eres capaz de ver, buscando un sentimiento que jamás llegará, porque ya llegó y lo dejaste marchar, porque no lo viste venir y ni siquiera lo experimentaste, o por que simplemente, no quieres hayar esa vía de escape, vivir sufriendo es una forma de poder quejarte de que el mundo te trata mal, no te da lo que quieres, te golpea, te machaca, te hunde, no te deja levantar cabeza, siempre te remata pero nunca termina el trabajo, te deja con ese pequeño y casi inexistente hilo de vida que te da esa pequeña esperanza de que esta vez si podrás levantarte del todo, erguir la cabeza y con frente bien alta enfrentarte a todo, y ser capaz de superar cada obstáculo que frente a ti encuentres, iluso, admite que no eres capaz de atarte los cordones sin preguntarte si tienes a dónde ir después, admite que te gusta que el mundo sea difícil, porque así puedes creer que no es tu culpa.
Si el mundo nos diera la oportunidad de hacer las cosas como queremos todos pensamos que todo sería más fácil, pero admitamoslo, la felicidad no es la misma para todos, para que uno sea feliz es probable que muchos tuvieran que sufrir, es una idea inviable, y simplemente nos queda la resignación de intentar pasar por él o bien siendo el villano que fue feliz atormentando al resto, intentar ser el héroe que acaba sufriendo solo para que muchos sean felices y acaba suicidándose tras pintarse con un pinta labios barato esa sonrisa que siempre tuvo que fingir, o bien, pasar desapercibidos, como los pequeños insectos que somos realmente, sin pena ni gloria, intentando comer tres veces al día, cada día, dormir bajo techo por la noche, cada noche, y ser tan insensibles de querer enseñarles eso a una pequeña versión mutada de nosotros mismos, cuando realmente no somos capaces de sufrirlo nosotros, pero necesitamos pasarle el testigo a otros para pensar que hicimos bien.
Me siento en un bucle infinito, con ganas de gritar a ver si así soy capaz de romperlo y poder escapar.